Buscar en este blog

jueves, 27 de abril de 2017

¿Es Jared Kushner el anticristo?

Sucede que Jared Kushner, un judío ortodoxo, se ha convertido en la mano derecha y principal asesor de Donald Trump, pero, ¿quién es este sujeto?


Para empezar, es el yerno de Trump; este individuo está casado con Ivanka, la hija del presidente de los EE.UU.

Muchos no lo sabrán, pero Trump desciende de una familia inmigrante judía alemana que llegó a los EE.UU. en el año de 1885; su bisabuelo era alemán, pero su bisabuela era judía, por lo tanto, toda su descendencia es judía por definición, pues lo único que hace a un judío ser judío es descender de madre judía y/o convertirse al judaísmo. Su abuelo cambió su apellido alemán Drumpf por Trump al momento de pisar tierras americanas. Sus bisabuelos eran Christian Johannes Drumpf y Katharina Kober.

Pero volviendo con Jared kushner, él, como mencioné, es un judío ortodoxo que pertenece a una rama del judaísmo jasidico apocalíptico y mesiánico, la corriente judía en cuestión es conocida como jabad lubavitch o simplemente Jabad.

Esta rama del judaísmo basa su fe sobre todo en el Zohar y la Tora; el Zohar es la biblia de la cábala, y la cábala es una doctrina mística judía mesiánica.

Pero el Zohar también es utilizado por la masonería internacional como dogma de fe, claro, interpretado según su conveniencia.

El caso es que los masones tratan de establecer un gobierno mundial para que sea regido por su rey, que no es otro que Lucifer o Baphomet.

Y es aquí donde se cruzan los caminos, pues los judíos ortodoxos están convencidos que estamos en los tiempos mesiánicos, es decir, en los días previos a la aparición pública del Mesías judío. Mientras tanto, los masones también intentan apresurar el establecimiento de su nuevo orden mundial o gobierno mundial. En el caso de los cristianos, pues estamos esperando el retorno de Jesucristo a la tierra, para que reine por mil años sobre la misma.

Pero a pesar de que Jared kushner es miembro de Jabad, también es cierto que ha comprado el edificio marcado con el número 666 en la quinta avenida, en Nueva Yort. Pagó 1800 millones de dólares por él, una acción que se criticó mucho pues era una cifra demasiada alta a cambio del inmueble; por ahí se dice que era cuatro veces el valor real de la propiedad. Pero a que no se imaginan a quien se lo compró; pues al mismísimo David Rockefeller (ya fallecido, como si le cediera la estafeta a Kushner), anterior propietario del edificio a través de su firma Tishman Speyer Properties.

Otro factor a considerar es el hecho de que Trump haya retirado a Steve Bannon del consejo de seguridad nacional justo un día antes del ataque a Siria con misiles tomahawk, ataque realizado por sugerencia de su hija judía Ivanka y su yerno Jared Kushner.

También fue bastante claro que el retiro de Steve Bannon como principal asesor de Trump, y su posterior abandono del consejo de seguridad nacional, fue a petición de Ivanka y Jared Kushner, pues a Bannon se le ha acusado muchas veces de ser anti judío y anti establishment, así que para realizar el ataque a Siria era necesario su abandono al cargo.

Otro dato curioso es el hecho de que el ataque se realizó el día 6 de abril del 2017, y se utilizaron para tal propósito 60 misiles tomahawk (esa fue la primera cifra que dieron, aunque después la cambiaron por 59 misiles en vez de los 60); pero si sumamos 6 + 60 nos dan 66; y si sumamos 2 + 0 + 1 + 7 nos da 10, que es igual a 1 + 0, esto es, 1. Entonces, 6 + 1 + 6 es igual a 616, el número de la bestia según una copia original del Nuevo Testamento que data del Siglo III D.C. Claro, esto es muy rebuscado, pero no está de más tenerlo en consideración.


También hay que considerar que el Mesías para los judíos debe ser alguien de su pueblo, y debe ser alguien que salve a Israel de la destrucción causada por sus enemigos; y aquí tenemos a Jared kushner tratando de salvar a Israel de la ira de sus enemigos, como lo son la misma Siria, Irán y Hezbolá. Es por eso que convenció a Trump de lanzar el ataque a Siria, para intentar hacer que caiga el gobierno de Bashar Al Assad y que quede en su lugar los grupos radicales que combaten a Assad; grupos que son aliados de Israel y los EEUU, algo que ha quedado demostrado constantemente cuando los líderes israelíes piden no acabar con las bandas extremistas en Siria, o cuando brindan atención médica a los mismos; o el caso más reciente, cuando los rebeldes sirios pidieron disculpas a Israel por un ataque cometido contra las fuerzas israelíes en los altos del Golán sirios ocupados, ataque que habría sido el resultado de una confusión dentro de sus filas.

También tomemos en cuenta los intentos de Trump por anular el acuerdo nuclear con Irán, acciones sugeridas nuevamente por su yerno Jared Kushner y su hija Ivanka.

Otro dato a considerar son los intentos de Trump para qué la comunidad internacional y la ONU declaren a Hezbolá como una banda terrorista, para así tener el pretexto de atacarles y de esa manera evitar que los mismos puedan enfrentar a Israel en una guerra futura.

Anteriormente, Trump había asignado a su yerno la tarea de lograr la paz entre palestinos y judíos, pues según él, “Jared es la persona más capacitada para ello, y si él no lo consigue, nadie lo hará”. Eso a pesar de la nula experiencia de Kushner en política internacional y diplomacia, además de tener un conocimiento casi nulo de la problemática árabe-israelí.

Según Jared Kushner, cuando iba a tomar el avión que lo llevaría a Iraq para cumplir con esa tarea, tuvo la oportunidad de leer una revista que contenía un artículo sobre el tema y a partir de allí su mente se iluminó y pudo comprender como ningún otro la situación en Medio Oriente; en ese instante concibió los pasos necesarios para lograr la paz en esa región del mundo.

No olvidemos que el anticristo promoverá la paz en medio oriente y, en general, en el mundo entero; logrando hacer que se firme la paz entre árabes e israelíes. Así mismo, promoverá la construcción del tercer templo de Jerusalén y la vuelta a los sacrificios rituales de animales en el templo.

La hija de Trump, Ivanka, sería un tipo de Esther, la mujer moabita que se convirtió al judaísmo y los salvó de la muerte a manos del imperio persa. Recordemos que los actores de aquella trama son los mismos de ahora; por un lado tenemos a Persia que son los actuales iraníes, y por el otro tenemos a los mismos judíos, que son objeto de constantes amenazas por parte de las autoridades persas, que amenazan con borrarlos de la faz de la tierra. Claro, los judíos también amenazan constantemente a Irán con un ataque “preventivo” para destruir su ejército y su infraestructura atómica.

Ante todo esto, deberíamos preguntarnos: ¿estamos ante que la creación del perfil que presuntamente debe tener el Mesías judío, papel que probablemente será asignado a Jared Kushner? Pues parece que sí.

Cómo puede responder Corea del Norte al despliegue del THAAD

El despliegue del sistema estadounidense en Corea del Sur provoca que el régimen de Pyongyang acelere el desarrollo de su programa de armamento. El experto ruso considera que Corea del Norte busca misiles capaces de doblegar un sistema que siente como una amenaza.


Es obvio que Pyongyang no ve el despliegue del sistema de Defensa de Área de Alta Altitud Terminal (THAAD, por sus siglas en inglés) en Corea del Sur como una medida defensiva. Los norcoreanos creen firmemente que el sistema estadounidense podría ser utilizado para atacarlos.

Eso significa que la respuesta de Pyongyang será, en primer lugar, militar y que tendrá en consideración las debilidades que presenta el THAAD. Los organizadores de los planes militares de Corea del Norte saben que este sistema de defensa de misiles no es capaz de proteger todo el territorio de Corea del Sur.

Es importante señalar que el régimen norcoreano no tiene la urgencia de desarrollar misiles que sean comparables a los de Rusia y EE UU a nivel tecnológico.

Pyongyang necesita misiles con un alcance de 3.000 km para poder cubrir así todo el territorio de Corea del Sur y Japón, incluyendo las bases de EE UU. Y para ser capaz de superar el sistema de defensa antimisiles Corea del Norte solamente tiene que aumentar ligeramente su cantidad de misiles.

El THAAD está diseñado para neutralizar misiles balísticos en distancias de hasta 200 km y altitudes entre 40 y 150 km. Para poder defender todo el territorio de Corea del Sur de los misiles de medio alcance con los que cuenta el régimen de Kim Jong-un se requieren al menos tres baterías THAAD.
Qué ha hecho ya Pyongyang

Al parecer los estrategas militares de Corea del Norte ya han analizado cuidadosamente el sistema estadounidense y están listos para aprovecharse de las debilidades del mismo.


En primer lugar, en los últimos años Pyongyang comenzó a utilizar el lanzador pesado múltiple de misiles KN-09. Los misiles de largo alcance son capaces de golpear la zona de despliegue del THAAD.

En segundo lugar, Corea del Norte trabaja activamente en los lanzamientos múltiples. Según la lógica que utilizan, mientras haya más misiles moviéndose hacia el objetivo, menor es la probabilidad de que sean interceptados. En septiembre del año pasado realizó una simulación de la puesta en marcha de tres misiles SCUD-ER y en marzo lo hizo con cuatro. El THAAD nunca se ha probado para neutralizar un amplio número de misiles balísticos contra un objetivo.

En tercer lugar, el misil Hwasong-10 es capaz de superar el THAAD si se lanza del espacio, con una altitud máxima de 1.000 km. Lo mismo es aplicable a los misiles SCUD-ER y Rodong-1.

Y por último, Corea del Norte podría “dar una puñalada por la espalda a sus enemigos”. El ángulo del THAAD es solamente de 120 grados. Esto significa que los misiles balísticos lanzados desde submarinos situados en los mares del Este o Amarillo podrían cubrir fácilmente la zona del THAAD que está dirigida hacia Corea del Norte.

Lo que Corea del Norte podrá hacer

Según la agencia Central de Noticias norcoreana, el país desarrolla activamente los misiles Pukguksong-2, que garantizan superar el THAAD. Las primeras pruebas se realizaron el 12 de febrero de este año.

Además también podría desarrollar un análogo de los misiles británicos Polaris A-3, capaces de transportar el llamado soporte de penetración aérea.

Un misil como este puede dirigirse contra 30 objetivos potenciales. Una salva de 16 misiles Polaris lanzados desde un submarino puede tener más de 500 objetivos, además de 32 cabezas de guerra reales que prácticamente garantizan poder superar el sistema de defensa. Corea del Norte, que ya ha enviado satélites en cohetes espaciales, necesita entre cinco y siete años para desarrollar un misil de este tipo.

Además de ello, junto con el despliegue del THAAD en Corea y quizá en Japón, el despliegue de otros sistemas de defensa de misiles en el mar y tierra podría empujar a Corea del Norte hacia el desarrollo de misiles de combustible sólido.

Rusia aboga por continuar los esfuerzos diplomáticos para solucionar la crisis en la península de Corea, declaró este miércoles el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, informa Sputnik. "Abogamos por continuar los esfuerzos políticos y diplomáticos, incluidos los que mostraron su eficacia en el marco del formato internacional". Las tensiones en la península de Corea se incrementaron visiblemente la semana pasada, cuando EE UU envió a la región un grupo naval encabezado por el portaviones USS Carl Vinson, lo que provocó nuevas amenazas por parte de Pyongyang.

Los tanques Armata no dispararán proyectiles nucleares (aunque podrían)

Los medios de comunicación rusos y extranjeros se han hecho eco de una noticia falsa acerca de que en Rusia se están creando cargas nucleares para el tanque de tercera generación T-14 Armata. Este tipo de munición se desarrolló para la artillería en la época soviética, aunque es muy poco probable que llegue a utilizarse algún día en tanques. Los expertos explican el porqué a RBTH.



Una de las principales razones por las que el nuevo tanque ruso T-14 Armata no lleva ni llevará cargas nucleares es el alcance del cañón de este modelo y el peligro de exponer a sus propias unidades a la radiación de una explosión nuclear, comentan los expertos rusos.

“El cañón de un tanque tiene un alcance máximo de 3 km. Utilizar munición nuclear a esta distancia es un suicidio”, comenta a RBTH el director del programa militar del canal de televisión NTV, Serguéi Kuznetsov.

El analista militar del periódico Izvestia, Dmitri Litovkin, añade: “Imaginen lo que puede suceder en el campo de batalla si un tanque comienza a disparar munición nuclear a un kilómetro de las personas y el viento empieza a dispersar la nube radioactiva a varios kilómetros a la redonda”.

Según Kuznetsov, si la cuestión es conseguir un proyectil con la mayor fuerza posible, “es más fácil construir un proyectil con munición de uranio empobrecido que provocar una explosión nuclear”.

El tanque T-14 Armata se presentó por primera vez durante el Desfile de la Victoria de 2015 en Moscú. Entre las características principales del tanque figura su torre no tripulada y el hecho de que en una sola plataforma puedan instalarse distintos tipos de técnica militar, como un vehículo de transporte de infantería, cañones autopropulsados, vehículos de recuperación blindados de ingenieros y vehículos de soporte de fuego.
Dónde se han utilizado y siguen utilizándose las cargas nucleares

El desarrollo de cargas nucleares de pequeño tamaño, una arma nuclear táctica, comenzó en la Unión Soviética en los años 50. En la década siguiente comenzó a prestar servicio en el ejército una amplia gama de municiones tácticas de distinto tipo, incluidos proyectiles de artillería para cañones de un calibre habitual, de entre 152 mm y 406 mm.


“En la época soviética hasta las minas antipersona eran nucleares. Por esta razón, en los arsenales se almacenaban realmente bombas de aviación y proyectiles de artillería y tanques con carga nuclear. Pero el uso de todos estos modelos nunca se consideró adecuado”, comenta Dmitri Litovkin.

De las armas de artillería que prestan servicio actualmente en el ejército, en teoría las únicas que pueden disparar este tipo de proyectiles, como el 3BV3, de 152 mm de calibre, son los sistemas Msta-S, Akatsia y Giatsint. Según el coronel retirado Víktor Murajovski, actualmente el ejército no dispone de estos proyectiles.

“Utilizar cabezas nucleares tiene más sentido en el caso de los misiles balísticos, que vuelan a cientos de kilómetros. Por ejemplo, en el sistema operativo-táctico Iskander-M, cuyos misiles pueden derribar un objetivo a una distancia de 500 km”, añade Litovkin.
El origen de la noticia falsa

Los medios de comunicación rusos se hacían eco de una noticia del periódico The Diplomat, que, citando informes no contrastados, anunciaba que “La empresa del sector de defensa ruso Uralvagonzavod (UVZ) no solo va a modernizar las últimas versiones del misterioso T-14 con un nuevo cañón 2A83 de 152 milímetros, sino que también se propone desarrollar una carga nuclear para el uso táctico en tanques en el campo de batalla”.

Una breve investigación demuestra que el origen de la noticia falsa es una publicación en la página web Defence One, en la que el director del instituto Potomac, Philip Karber, indica que Rusia tiene la capacidad para hacer algo así.

“Han anunciado que la siguiente versión del tanque Armata tendrá un lanzamisiles de 152 mm de calibre. Se ha comentado que podría llevar carga nuclear. Y vosotros diréis '¿Estás hablando de construir un tanque nuclear, un tanque capaz de disparar una bomba nuclear?' Bueno, eso es lo que estoy insinuando”, comentaba Karber.

Las dificultades de China y Rusia para desbancar al dólar

El acuerdo para realizar el intercambio comercial en monedas nacionales se firmó en 2014, antes del inicio de la crisis geopolítica y de la depreciación del rublo. La idea de dejar atrás el dólar en las relaciones comerciales es positiva pero hasta el momento no ha servido para impulsar las inversiones mutuas.



Tras el inicio de la crisis en Ucrania en 2014 y la primera ronda de sanciones, una de las mayores esperanzas del acercamiento chino-ruso fue el intercambio de divisas entre el Banco Central de Rusia y el Banco Popular de China. Moscú y Pekín establecieron un acuerdo de casi 24.500 millones de dólares para impulsar el comercio bilateral y asegurar una cooperación de inversiones mutua. El acuerdo caduca en 2017, ya que se firmó para tres años. No ha conseguido el éxito que se esperaba.

El acuerdo de intercambio de divisas entra en los esfuerzos de Pekín por internacionalizar el yuan. En total China ha firmado 32 acuerdos de este tipo desde 2009. Un acuerdo como este tipo parecía una idea lógica y útil para desarrollar el comercio bilateral. Además el valor del acuerdo era comparativamente alto: 150.000 millones de yuanes. Pekín solo había firmado acuerdos más altos con sus mayores socios comerciales y con socios inversores: de 350.000 millones de yuanes con la UE, de 400.000 millones con Hong Kong, y con Corea del Sur, 350.000 millones.


En 2014, cuando se firmó el acuerdo, las perspectivas del comercio bilateral eran bastante buenas. Moscú y Pekín esperaban doblar entre 2015 y 2020 el comercio bilateral, que entonces ascendía a 100.000 millones de dólares.

Sin embargo no lo ha conseguido debido a la depreciación del rublo. Según las estadísticas chinas, el comercio bilateral alcanzó en 2014 los 88.400 millones de dólares y cayó casi un 30%, hasta los 63.600 millones en 2015. En 2016 hubo un ligero aumento hasta los 69.500 millones.

A pesar de estas decepcionantes estadísticas, según Vladímir Putin, desde que se firmó el acuerdo han aumentado los pagos en monedas nacionales entre Rusia y China. Aunque los pagos se realizan sobre todo en yuanes, y el rublo se utiliza solo en el 3% de las transacciones mutuas.
La volatilidad del rublo y el comercio desproporcionado

Es importante señalar que esa reciente declaración de Putin es unas de las pocas fuentes de información sobre los pagos en monedas nacionales entre Rusia y China. “No está claro cuántas compañías han utilizado el mecanismo de intercambio de divisas entre ambos países. Es caro o arriesgado. Lo más probable es que se deba a la excesiva volatilidad de la moneda rusa”, explica Alexander Gabúev, director del programa de Asia-Pacífico del Centro Carnegie de Moscú.


Por su parte, Vasili Nósov, analista de Sberbank, comenta que “desafortunadamente la demanda china de bienes rusos es bastante baja. El único producto ruso en el que China está realmente interesada es el petróleo, y no hay razones para pensar en un gran aumento del suministro”.

El comercio chino-ruso es bastante desproporcionado y no hay acuerdo de divisas que pueda alterar esta situación. Las exportaciones rusas al gigante asiático están claramente dominadas (60%) por los hidrocarburos y Moscú no se encuentra entre los mayores diez socios comerciales de Pekín. Además, la desequilibrada balanza comercial hace que el acuerdo de intercambio de divisas sea poco eficiente.
El yuan se lanza a conquistar el mundo

Pekín lleva años tratando de internacionalizar su moneda. A finales de 2016 tuvo lugar una gran cambio para establecer el yuan como una moneda de ámbito internacional. El FMI lo incluyó como moneda sujeta a derechos especiales de giro, convirtiéndolo en una de las divisas internacionales de reserva, junto con el dólar estadounidense, el euro, la libra esterlina y el yen japonés. Por el momento el uso del yuan para pagos internacionales es relativamente pequeño. A finales del año pasado acumulaba el 1,68% de las transacciones internacionales (el dólar de EE UU llegaba al 42,1%).

Los activos pasos de China para internacionalizar su moneda han hecho que algunos analistas declaren que Pekín trata de convertirse en una competidor de EE UU en el ámbito financiero internacional. Es muy debatible si Pekín trata de rebatir la posición del dólar como la mayor moneda de reserva del mundo. El profesor de Finanzas en la Universidad de Pekín, Michael Pettis cree que el estatus de reserva del yuan no es deseable para China ya que el país asiático no sería capaz de mantener su enorme superávit comercial ni evitar los riesgos que provocan un desempleo alto ni una alta volatilidad de la moneda.

Rusia está lista para una guerra nuclear



Ante el ataque que Estados Unidos perpetró el 6 de abril de 2017 contra un Estado soberano que es miembro pleno de la Organización de Naciones Unidas –Siria– las fuerzas armadas de la Federación Rusa han recibido nuevo armamento nuclear.

A la luz del derecho internacional, el ataque unilateral que Estados Unidos perpetró contra Siria constituye un crimen internacional.

El 96% de la triada nuclear rusa se halla en disposición operativa permanente y el 60% de esa triada dispone de bombas atómicas de última generación.

Es importante recordar que sólo 4 países (China, Estados Unidos, la India y Rusia) disponen de lo que se conoce como la «triada nuclear», o sea la capacidad de emprender un ataque nuclear con el uso simultáneo de rampas de lanzamiento terrestres, bombarderos aéreos y submarinos, equipados todos con armas nucleares.

Francia no dispone de su antigua triada nuclear desde que el presidente Jacques Chirac cerró, en 1996, los silos terrestres de lanzamiento de misiles atómicos emplazados en la meseta de Albión.

Francia, víctima del terrorismo de sus propios aliados de la OTAN

Faltando sólo 3 días para la primera vuelta de la elección presidencial, Francia acaba de ser blanco de un nuevo atentado terrorista. Thierry Meyssan estima que París tiene que parar de decir mentiras absurdas y tener en cuenta la verdadera importancia de lo que está pasando: el terrorismo internacional –que cuenta con la participación del gobierno francés– sigue órdenes de sus aliados de la OTAN… que además lo utilizan contra Francia.



A principios de 2017, recibimos informes de que había yihadistas preparando acciones cuyo objetivo era obligar a Francia y Alemania a posponer sus elecciones. No estaba claro:
si se trataba de posponer la elección presidencial francesa (prevista para abril y mayo) o las elecciones legislativas (que deben desarrollarse en junio) o las dos;
si Francia era un blanco por sí misma o si las acciones que habían de realizarse en Francia serían el preludio de futuras acciones contra Alemania.

Entre los candidatos a la elección presidencial, los únicos que denuncian el respaldo a la Hermandad Musulmana son Francois Fillon y Marine Le Pen. Fillon ha convertido esa cuestión en uno de sus temas de campaña.

Discurso de François Fillon en Chassieu (Lyon), el 22 de noviembre de 2016.

Nosotros mismos señalamos a nuestros lectores que las campañas de prensa y los escándalos judiciales utilizados contra Donald Trump en Estados Unidos y contra Francois Fillon en Francia venían de los mismos grupos. Escribíamos entonces que para Trump y Fillon

«no será posible restaurar la paz y la prosperidad sin acabar primero con la instrumentalización del terrorismo islámico, sin liberar el mundo musulmán del control que ejercen los yihadistas y sin atacar incluso la matriz del terrorismo: la Hermandad Musulmana». [1]

En aquel momento, los franceses, creyendo erróneamente que la Hermandad Musulmana es una tendencia de la religión musulmana, no reaccionaron. Publiqué entonces un libro, Sous nos yeux. Du 11-Septembre à Donald Trump, cuya segunda parte explica detalladamente, por primera vez, qué es esa organización secreta, creada y controlada por el MI6, los servicios secretos británicos. Es esa cofradía la que, desde la Segunda Guerra Mundial, ha venido tratando de convertir el islam sunnita en un instrumento político. Y de la Hermandad Musulmana provienen todos los líderes de los grupos yihadistas, desde Osama ben Laden hasta Abou Bakr al-Baghdadi.

El 26 de febrero, Francois Fillon publicaba sin explicación un comunicado que fue objeto de grandes críticas:

«Estamos ante una situación inédita: a 2 meses de la elección presidencial, estamos viviendo una situación prácticamente de guerra civil que viene a perturbar el normal desarrollo de esta campaña (…) Recuerdo a todos que estamos en estado de emergencia y que, a pesar de ello, el gobierno está permitiendo lo que sucede (…) Como ex Primer Ministro, como responsable electo de la Nación, hoy acuso solemnemente al Primer Ministro y al gobierno de no garantizar las condiciones para el ejercicio sereno de la democracia. Sobre ellos cae una grave responsabilidad porque están permitiendo que se desarrolle en el país un clima que es casi de guerra civil y que sólo puede resultar provechoso para los extremos (…) Sean quienes sean los candidatos, deben tener derecho a expresarse y el gobierno debe tomar medidas para que los violentos y los enemigos de la democracia cesen de perturbar esta campaña presidencial.» [2]

El 17 de abril, la Policía Nacional informaba a los 4 principales candidatos sobre la existencia de amenazas a su seguridad y reforzaba la protección que se les asigna.

El 18 de abril, M. (de 29 años) y Clement B. (de 23 años) fueron arrestados mientras preparaban un atentado contra un mitin a favor de Francois Fillon.

El 20 de abril, un policía resultó muerto y otros 2 quedaron gravemente heridos en un atentado perpetrado en los Campos Elíseos.

Los candidatos Francois Fillon y Marine Le Pen cancelaron sus desplazamientos programados para el 21 de abril. Siguiendo esa tendencia y a pesar de no existir ninguna amenaza real en su contra, Emmanuel Macron hizo lo mismo.
La responsabilidad del próximo presidente de la República Francesa

El próximo quinquenio girará en torno a la seguridad de los franceses. Esta cuestión reviste un carácter particularmente grave en la medida en que en los recientes atentados terroristas perpetrados en suelo francés están implicados 3 de nuestros aliados de la OTAN: el Estado Profundo estadounidense, el Reino Unido y Turquía.

He abordado muy a menudo la cuestión de los atentados perpetrados en París –el 13 de noviembre de 2015– y en Bruselas –el 22 de marzo de 2016. [3]. En mi más reciente libro indiqué que si bien el presidente [turco] Recep Tayyip Erdogan y su prensa han reivindicado esos atentados, estos fueron perpetrados por «dos comandos diferentes, con excepción de un actor operativo común: Mohammed Abrini del MI6» (p. 231) [4].

Las sucesivas presidencias de Nicolas Sarkozy y Francois Hollande, con sus respectivos ministros de Exteriores, Alain Juppé y Laurent Fabius, han escondido desde hace años sus actividades criminales a los franceses así como la consecuencia de lo que han sembrado: el terrorismo dentro de su propio país.

Es absurdo creer que al-Qaeda y el Emirato Islámico (Daesh) puedan disponer de tanto dinero y armas sin respaldo de grandes Estados. Es absurdo creer que Francia pudiese participar en la operación de rediseño del «Medio Oriente ampliado» sin sufrir las consecuencias. Es absurdo creer que sea posible luchar contra el terrorismo cuando quienes lo controlan son nuestros propios aliados en el seno de la OTAN.

Los franceses hunden su propio barco

Estamos siendo testigos de un viraje histórico en Francia, donde el antiguo espectro político vuela en pedazos y está apareciendo una nueva fractura. Abrumados por la intensa propaganda mediática que inunda su país, los franceses han perdido las referencias esenciales y se empeñan en ver líneas rojas que ya ni siquiera existen, a pesar de que los hechos son muy claros y de que ciertas evoluciones son perfectamente previsibles.

Celebración privada en el restaurante parisino La Rotonde. Considerado ya como nuevo presidente de Francia, e incluso felicitado como tal, el aún candidato Emmanuel Macron recibe jefes de las empresas que se cotizan en la Bolsa de París y personalidades del mundo del espectáculo justo después de anunciarse el resultado de la primera vuelta de la elección presidencial. Aquí aparece conversando con su amigo, el banquero Jacques Attali.

Después de una campaña electoral tremendamente agitada, los franceses eligieron a Emmanuel Macron y Marine Le Pen para disputar la segunda vuelta de la elección presidencial.

En este momento, y es un hecho que está lejos de ser casual, ya casi todos los candidatos ahora eliminados, exceptuando a Jean-Luc Melenchon, han llamado a sus electores a votar por Macron, quien debería por tanto alcanzar fácilmente la victoria.

Los dos grandes partidos históricos que habían gobernado Francia desde los inicios de la Quinta República –el ahora llamado Les Républicains (ex gaullistas) y el Partido Socialista (el antiguo partido de Jean Jaures)– han sido derrotados y una formación de nueva creación –llamada En Marche!– aparece en el escalón más alto de esta primera vuelta para disputar la segunda contra la candidata del Frente Nacional (FN).

¿Hay realmente un candidato del fascismo?

No es la primera vez que se produce en Francia este tipo de situación: de un lado, un partidario de la alianza con el país que parece ser la primera potencia del momento –Estados Unidos– y del otro, un movimiento en busca de la independencia nacional; de un lado, todo el conjunto de la clase dirigente, sin grandes excepciones, y del otro, un partido mucho menos homogéneo, que se compone masivamente de proletarios provenientes, en dos terceras partes, de la derecha mientras que la otra tercera parte proviene de la izquierda.

Todo indica que el futuro presidente de Francia será por tanto Emmanuel Macron, un ex cuadro del banco Rothschild & Cie, que ahora cuenta con el respaldo de todos los patrones de las empresas que se cotizan en la Bolsa de París.

Sin embargo, a pesar de todo lo que afirman los prejuicios profundamente anclados en las mentes, la principal característica de los partidos fascistas es… el apoyo unánime que reciben de los poderes financieros.

Esa unanimidad del gran capital viene siempre acompañada de una “unidad de la Nación” que borra todas las diferencias. Para ser iguales, tenemos que hacernos idénticos. A eso dio inicio el presidente saliente Francois Hollande, en 2012-2013, con su ley del «Matrimonio para todos». Esa ley fue presentada como algo que establecería la igualdad entre todos los ciudadanos, independientemente de la orientación sexual de cada cual, cuando en realidad planteaba de facto que las parejas homosexuales y las parejas con hijos tienen las mismas necesidades. Pero había otras soluciones más inteligentes. La oposición a esa ley dio lugar a grandes manifestaciones, que desgraciadamente no planteaban ningún tipo de proposiciones y en las que a veces aparecieron consignas homófobas.

De idéntica manera, en respuesta a la matanza perpetrada en los locales del semanario humorístico Charlie-Hebdo se impuso la consigna «Je suis Charlie!» [¡Yo soy Charlie!], y quienes osaban declarar «Yo no soy Charlie» fueron incluso enviados a los tribunales.

Es muy triste comprobar la ausencia de reacción de los franceses ante la unanimidad del gran capital y la manera perentoria en que se les conmina a recurrir a los mismos dispositivos jurídicos, a profesar las mismas convicciones y a repetir los mismos eslóganes. Así que hoy se obstinan en considerar que el actual Frente Nacional es «fascista», sin otro argumento que el ya lejano pasado de esa formación política.

¿Es posible la resistencia ante el candidato del fascismo?

La mayoría de los franceses creen que Emmanuel Macron será un presidente al estilo de Sarkozy o de Hollande, que seguirá la política de sus dos predecesores. Estiman, por consiguiente, que Francia está llamada a seguir decayendo cada vez más y se resignan a aceptar esa maldición creyendo evitar así la amenaza de la extrema derecha.

Muchos recuerdan que, en el momento de su creación, el Frente Nacional reunía en su seno a los perdedores de la Segunda Guerra Mundial y de la política socialista de colonización de Argelia. Se concentran en la presencia en esa organización de unos cuantos personajes que colaboraron con el ocupante nazi, lo cual les impide ver que el Frente Nacional de hoy no tiene absolutamente nada que ver con esos individuos.

Los franceses se obstinan en ver al entonces subteniente Jean Marie Le Pen –el padre de Marine, la hoy candidata a la presidencia– como responsable de los terribles abusos que Francia cometió en Argelia mientras que exoneran de su enorme responsabilidad histórica a los dirigentes socialistas que trazaron la política colonialista de Francia en aquel país del norte de África, principalmente al terrible ministro francés del Interior de aquella época, Francois Mitterrand, quien años más tarde habría de convertirse en presidente de Francia bajo la etiqueta del Partido Socialista.

Nadie recuerda hoy que en 1940 fue un ministro fascista, el general Charles De Gaulle, quien rechazó el vergonzoso armisticio entre Francia y la Alemania nazi. Considerado entonces como el sucesor oficial del mariscal Philippe Petain –que incluso era el padrino de su hija–, De Gaulle se lanzó solo en la creación del movimiento de resistencia. Luchando contra su propia educación y sus prejuicios, poco a poco reunió a su alrededor –en contra de su antiguo mentor– a franceses de todos los horizontes y tendencias para defender la República Francesa. En esa lucha adoptó como aliado a Jean Moulin, una personalidad de izquierda que años antes había desviado fondos del ministerio de Marina y contrabandeado armas para ayudar a los republicanos españoles en su lucha contra los fascistas.

Nadie parece recordar hoy que un colega de De Gaulle, Robert Schuman, firmó el vergonzoso armisticio entre Francia y la Alemania nazi. Años después, ese mismo Robert Schuman fundó la Comunidad Económica Europea (CEE), la actual Unión Europea, una organización supranacional basada en el modelo nazi del «Nuevo Orden Europeo», en aquel entonces dirigida contra la Unión Soviética y actualmente contra Rusia.

El modelo Obama-Clinton

El ex presidente estadounidense Barack Obama ya expresó públicamente su apoyo al candidato Emmanuel Macron, quien a su vez se ha rodeado de un equipo de política exterior que incluye a los principales diplomáticos neoconservadores y no oculta su respaldo a la política exterior del Partido Demócrata estadounidense.

En Estados Unidos, el demócrata Barack Obama presentó su política exterior utilizando una retórica diametralmente opuesta a la de su predecesor, el republicano George Bush. Pero en la práctica, Obama sólo siguió –en todos los aspectos– los pasos de las administraciones de Bush hijo. Al igual que el republicano Bush Jr., el demócrata Obama aplicó el mismo plan de destrucción contra las sociedades del Medio Oriente ampliado, plan que ya ha causado más de 3 millones de muertes. Emmanuel Macron apoya esa política, sólo habrá que esperar un poco para saber si la justifica hablando de «democratización» o de «revolución espontánea».

En Estados Unidos, Hillary Clinton perdió la carrera por la presidencia, pero en Francia Emmanuel Macron tiene las mayores probabilidades de ganar la segunda vuelta y convertirse así en presidente de la República.

Nada demuestra que Marine Le Pen sea capaz de asumir el papel que Charles De Gaulle desempeñó en el pasado, pero sí son seguras 3 cosas:
Al igual que en 1940, cuando los británicos no tuvieron otra opción que acoger a De Gaulle en Londres, los rusos de hoy apoyarán a la señora Le Pen.
Al igual que en 1939, cuando fueron pocos los comunistas que –en contra de las orientaciones de su partido– se unieron a la resistencia, hoy son pocos los partidarios de Jean-Luc Melenchon que darán ese paso. Pero hay que recordar que, a partir de la agresión nazi contra la URSS, todo el Partido Comunista respaldó a De Gaulle y sus militantes fueron mayoría en las filas de la resistencia francesa. No cabe duda de que, en los próximos años, Melenchon y la señora Le Pen acabarán en el mismo bando.
Emmanuel Macron nunca podrá entender a los hombres y mujeres que oponen resistencia a las fuerzas que tratan de imponer su dictado a su patria. Así que no podrá entender tampoco a los pueblos del «Medio Oriente ampliado», que siguen luchan por su verdadera independencia alrededor del Hezbollah libanés, de la República Árabe Siria y de la República Islámica de Irán.